Desde el comité de empresa se explica “lo que Dequisa ha ofrecido, en principio, son jubilaciones a partir de los 58 años, pero queremos rebajarlas hasta los 55”. Con esa fórmula, según explican, “se salvarían unos 20 de los 38 puestos de trabajo que tiene la factoría serrablesa”. Además, en el plan entregado a los operarios, “hay unas líneas generales pero no han entrado en concretar, ”.
Lo peor es la incertidumbre sobre el futuro laboral del resto de trabajadores, ya que, la posibilidad de reincorporarse a otras factorías de Sabiñánigo es, según el comité, “una idea sin fundamento”, ya que, “ellos no han comentado nada en ese sentido, ni tenemos ninguna razón para que pueda haber algo en ese aspecto”. Otra salida podría ser la recolocación dentro del mismo grupo, algo que supondría salir fuera del país, “lo que es más fácil para los técnicos y administrativos, que para los trabajadores”.
La intención de la multinacional India UPL es mantener la producción en Sabiñánigo hasta finales de año, momento en que trasladaría la producción europea a una nueva planta en India. Una decisión que ha generado una gran inquietud en la localidad, como expresaba su munícipe, Carlos Iglesias: “Se constata que no hay una política europea común y eso hace que se sucedan situaciones tan lamentables como ésta, que una fábrica con buenos resultados y ganancias permanentes desde hace 48 años pueda verse en esta situación”.
El objetivo del ayuntamiento serrablés es mantener los puestos laborales en la localidad y comentan que, “en estos momentos se pretende que los sindicatos exijan que se mantengan los puestos de trabajo dado que la empresa no tiene ningún tipo de pérdidas”. Próximamente está previsto que trabajadores y ayuntamiento mantengan un encuentro con el consejero de Industria, Comercio y Turismo, para informarle de la situación e intentar buscar la mejor solución posible”. Asimismo, en un plazo de 15 ó 20 días se espera una nueva reunión con los representantes de Dequisa.