Estas líneas se dieron a conocer tras el pleno del patronato del Monumento Natural de los Glaciares Pirenaicos, celebrado el 22 de abril, en el que el director general de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, Alberto Portero, informó sobre las principales acciones que se van a desarrollar dentro de este espacio a los largo del actual ejercicio.
Entre las propuestas más destacadas se encuentra la potenciación de los espacios de divulgación de los glaciares. Según se expuso en el pleno, se mejorará el material expositivo del Centro de Interpretación de Eriste y en señalización y paneles interpretativos. En conjunto a estas medidas se destinarán 10.000 euros.
Además, como indicábamos, el departamento va a mantener la estación meteorológica del Aneto. Proyecto de la Universidad de Jaén que permite obtener datos en tiempo real sobre la temperatura, precipitación, viento e insolación de la zona del Aneto para conocer la evolución climática del glaciar. El departamento invertirá 12.000 euros en la iniciativa.
Pero Medio Ambiente también va a propiciar el mantenimiento del estudio de la dinámica de los glaciares que lleva a cabo la Universidad de Zaragoza, destinándole otros 12.00 euros. El estudio permite realizar la campaña anual de monitorización de los aparatos glaciares, delimitación de los perímetros glaciares al World Glaciar Monitoring Service (el centro donde se recopilan todos los datos a nivel mundial) y la edición del Boletín Glaciológico aragonés.
Glaciar de Monte Perdido
El Consejo de Gobierno aprobó el pasado año el Decreto de declaración del Glaciar de Monte Perdido como Monumento Natural. Mediante este Decreto, se incorporaron 799,40 hectáreas del macizo de Monte Perdido o Tres Sorores a los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos, dentro de la Red Natural de Aragón. De este modo, los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos aumentaron un 25 por ciento su superficie protegida, que pasa a ser de 3.190,40 hectáreas. Esta medida permite una gestión más coordinada y coherente de las medidas de protección de todos los glaciares pirenaicos, que están sufriendo un serio retroceso debido al cambio climático.