Última actualización 24 Marzo, 2008 16:26 h.

La nieve llegó en Semana Santa

La llegada del frente frío, con fuertes precipitaciones en forma de nieve en todo el Pirineo altoaragonés, ha complicado la operación retorno de una Semana Santa que, según el balance inicial del sector turístico, ha sido muy positiva en toda la cordillera. El nivel de ocupación en las cuatro comarcas pirenaicas ha sido muy alto, tal y como estaba previsto, pero las precipitaciones en forma de nieve, especialmente las registradas en la jornadas del domingo y el lunes, han afectado de manera especial a las carreteras pirenaicas, complicando la salida de numerosos turistas. ACJ-Pirineum

Canfranc Estaciçon
FOTO: La nieve complicó el tráfico en el Pirineo.
ACj-Pirineum.

El frente frío comenzó a notarse en la cordillera a partir del sábado, aunque fue el domingo cuando se vivieron las primeras complicaciones, especialmente en los accesos a las estaciones de esquí, que requirieron durante toda la jornada dominical del uso de cadenas. Sin embargo, la primera fase de la operación retorno (la mayoría de las comunidades finalizaban sus vacaciones de Semana Santa, salvo Navarra, País Vasco, Valencia, Cataluña, La Rioja y Baleares) no tuvo demasiadas complicaciones, ya que las precipitaciones en forma de nieve no llegaron a cotas inferiores a los 900 metros hasta las 21:00 horas del domingo.

Los mayores problemas se han vivido durante las primeras horas del lunes, ya que un total de 9 carreteras de la provincia oscense se encontraban afectadas por la nieve y requerían el uso de cadenas, ya que los espesores acumulados han sido importantes, unos 25 centímetros en localidades como Jaca, y sobre los 60 centímetros en la zonas superiores a los 900 metros de altitud, lo que ha provocado riesgo de aludes, incluso en alguna carretera, como en la N-330 entre Candanchú y Astún.

Esas condiciones meteorológicas, acompañadas de rachas fuertes de viento por encima de los 900 metros, han motivado que los turistas que aún estaban en el Pirineo hayan adelantado a la jornada matinal el regreso a sus respectivas localidades de origen, si bien a partir de las 10:30 horas, las condiciones meteorológicas y de las vías de comunicación han ido mejorando.

Balance turístico

Jaca
FOTO: Los turistas han abarrotado las calles de Jaca.
ACj-Pirineum.

Estas jornadas invernales, sin embargo, no han afectado al balance turístico de la cordillera oscense. A falta de los datos definitivos, el balance inicial en las cuatro comarcas pirenaicas ha sido muy positivo. El índice de ocupación ha sido muy alto y las jornadas invernales registradas en las estaciones de esquí –sábado, domingo y lunes no pudieron abrir sus puertas los 5 centros de esquí-, motivó que numerosos turistas se dieran cita en las localidades más comerciales.

 

Las cifras registradas en las estaciones han sido mejores que las del año pasado en este mismo periodo. Desde el grupo Aramón se destaca los datos registrados en Cerler y Panticosa. La primera ha tenido una Semana Santa “histórica”, ya que “ha recibido en torno a los 40.000 esquiadores, lo que supone el 12% de toda la campaña”, y Panticosa batió el jueves su récord de afluencia en un solo día, con 2.700 personas. Formigal también ha tenido unas cifras muy altas de esquiadores.

Por su parte, Astún y Candanchú también realizan una balance muy positivo, aunque las condiciones meteorológicas les hayan impedido abrir sus instalaciones todas las jornadas de Semana Santa. Desde Astún se hace un balance a dos fases: “Hasta el jueves la afluencia de esquiadores fue muy bueno, siendo ese día el mejor, aunque a partir del viernes, debido al mal tiempo, se redujo algo la llegada de deportistas". En Candanchú la situación fue similar, con “mucha gente”, indican desde la estación, hasta el viernes y “algo menos, debido a las condiciones meteorológicas, que impidieron abrir toda las estación, el sábado y el domingo”.

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