La Casa de la Memoria ocupa las dependencias del antiguo Museo Etnográfico, un inmueble de arquitectura tradicional del valle roncalés, con sótano y tres plantas, cuya transformación ha requerido una inversión 610.000 euros.
Mediante programas audiovisuales, vídeos, ordenadores interactivos, paneles informativos o la exposición de trajes típicos de la zona busca dar a conocer el patrimonio etnográfico del valle, sus oficios, sus fiestas y la vida cotidiana. Toda la casa se encuentra distribuida en pequeñas zonas, que van explicando, en castellano, francés y euskera, oficios, costumbres y modos de vida del valle.
En la planta baja se encuentra la recepción, la Oficina de Turismo y punto de venta de artículos. Pero, poco a poco, el edificio se va introduciendo en los temas a abordar y aquí se explica ya el valle, la casa típica roncalesa, con su cocina y su salón. En la primera planta se exponen los trajes típicos y oficios de la zona, como el de almadiero o el de pastor.
La planta bajo cubierta muestra el euskara roncalés y cuenta con una zona de actividades infantiles y cuentacuentos en el interior de una gran chimenea. El sótano es una zona independiente del museo, aunque comunicada con él por escaleras y ascensor, con entrada por una puerta lateral. Este espacio cuenta con una gran sala diáfana, servirá para albergar exposiciones itinerantes, charlas o conferencias, además de una sala multiusos y los servicios.