Última actualización 20 Febrero, 2008 13:13 h.

El Laboratorio Subterráneo de Canfranc comenzará a funcionar a finales de otoño

El Laboratorio Subterráneo de Canfranc comenzará a funcionar a finales del próximo otoño. En estos momentos, la instalación, que sufrió el año pasado el desprendimiento de parte de la cúpula de la sala de experimentos, está reparada, pero pendiente de registrar nuevas actuaciones de refuerzo que eviten episodios similares en un futuro. Durante los meses que restan para la apertura del laboratorio, se irán seleccionando los proyectos a desarrollar en la instalación y se preparará al personal técnico del centro

Laboratorio de Canfranc
El Laboratorio de Canfranc, cuando se inaguró en 2006, en la sala de experimientos.

Estos datos se han dado a conocer en el marco del V Encuentro Anual de ILIAS (Integrated Large Infrastructures for Astroparticle Science), que del 18 al 21 de febrero se están llevando a cabo en la ciudad de Jaca. Se trata de un proyecto europeo que aglutina a numerosas universidades y centros de investigación que trabajan en el campo de las astropartículas, que comenzó en el año 2004 y que en el caso de nuestro país tiene al Laboratorio Subterráneo de Canfranc, única instalación de estas características en España, como máximo representante. La duración prevista del proyecto es de 5 años y cuenta con una dotación económica de 7.5 millones de euros.

La cita de Jaca, organizada por la Universidad de Zaragoza y el laboratorio canfranqués, tratará de acercar el mundo de los laboratorios subterráneos y los trabajos que en ellos se efectúan al gran público, el miércoles habrá una conferencia pública sobre estas instalaciones, pero además servirá para que el centenar de científicos y universitarios que han acudido intercambien experiencias y avancen en tres aspectos concretos: coordinación de actividades entre laboratorios, acceso de terceras personas a esos laboratorios y experiencias integradoras de I+D.

En Canfranc
Sobre el Laboratorio de Canfranc, el director del mismo, Alessanandro Bettini, comentaba que las obras de refuerzo de la estructura general de la instalación comenzarán, aproximadamente, en dos meses y que consistirán en, “reforzar el hormigón, con una capa de 40 centímetros, e instalar soportes de 8 centímetros de profundidad para aumentar la estabilidad”. El director adjunto del centro, Julio Morales, explicaba que “el primer estudio que se efectuó determinó que con 20 centímetros de hormigón y soportes de 4 centímetros era suficiente, pero el Universidad ha preferido incrementar las medidas de seguridad para evitar episodios similares en un futuro y llevar a cabo las recomendaciones señaladas en el estudio independiente que hizo la Universidad de Valencia”.

Bettini señalaba que el convenio para llevar a cabo esa segunda fase, ya que la primera está terminada, entre la UZ, IDOM –empresa redactora del proyecto- y Dragados- responsable de las obras- ya está firmado y que para finales de octubre o principios de noviembre no se prevé finalizarlas.

Durante el tiempo que resta hasta la apertura del centro, y lamentando los dos años en los que no se ha podido emplear el que es uno de los 4 únicos laboratorios subterráneos que existen en Europa y uno de los 7 que hay en el mundo, los responsables del mismo, según han indicado, irá seleccionando los experimentos que se desarrollarán en su interior e irán preparando el personal técnico que habrá en el laboratorio.

Además, el laboratorio está ultimando la construcción de un nuevo edificio en Canfranc Estación, en la zona de las Casas Forestales, para instalar allí la sede física y administrativa del laboratorio. Mientras ese momento va llegando, el ayuntamiento canfranqués ha cedido al laboratorio la planta superior del edificio Consistorial para que se instalen allí.