Esas serían las bases del Pacto Ciudad-Montaña que ADELPA propone para que la montaña sea reconocida como Territorio de Regulación y Cedente, y que incluiría la creación de un Fondo de Restitución Territorial, ya que la agrupación entiende que “la ciudad es consumidora de recursos de la montaña y eso hay que equilibrarlo”.
A medio plazo, ADELPA plantea ls revisión al alza del Impuesto sobre Bienes Inmuebles de Características Espaciales y la aplicación de una tarifa eléctrica que no incluya su transporte. Eso sí, habrá que determinar si los mecanismos de compensación reacaen directamente en los que se aprovechan de los recursos del Pirineo o a través de los fondos públicos.
La agrupación recuerda que este pacto que se plantea ahora es un paso más en definición de la filosofía de la asociación en defensa del territorio montañés. El primer paso fue en 1995, cuando se realizó la “declararión de Boltaña”, con la que se demandaba una política de afecciones y de asentamiento de población.
En 2001 las reclamaciones se centraron en los recursos hisdráulicos, exigiendo que las zona de generación y regulación del agua fueran reconocidas como “zonas cedentes”. En 2005 se amplió la reclamación con el “Manifiesto del Pirineo”, reclamando la codición de “territorio cendente” para todos los municios pirenaicos.
Ahora, ADELPA entiende que “la montaña cede obligada sus recursos” y es la ciudad “quien los consume estos recursos, sin producirlos”. De ahí que la asociación estime que, “ha llegado el momento de hablar de interés general y de equilibrar la relación ciudad-montaña”.
Aunque, la Asociación de Entidades Locales del Pirineo reconoce que el momento actual, económicamente, es difícil, por lo que no exigen una ejecución de forma íntegra e inmediata de las medidas, si no que, “queremos que sea la primera piedra para un desarrollo gradual pero efectivo, que desemboque en una situación mejor y más justa para el Pirineo”.