Las propuestas se plantearon en una reunión que el Grupo de trabajo celebró el pasado 13 de noviembre en Barcelona, a la que acudieron, convocados por el Ministerio de Medio ambiente, Medio Rural y Marino, representantes del ministerio francés, de los departamentos de Medio Ambiente del Gobierno aragonés y catalán y del Consejo General del Valle de Arán, todos ellos con competencias en la conservación de la biodiversidad en el ámbito Pirenaico.
La reunión tiene lugar después de haberse vivido unas jornadas de gran tensión en el valle de Arán, donde la osa Hvala atacó a un hombre que participaba en una batida de caza. Esto provocó la solicitud, por parte del consejo aranés y otras organizaciones agrarias y cinegéticas, de la captura de la hembra, la expulsión del territorio aranés de todos los osos y la paralización del programa de reintroducción de ejemplares para reforzar la población osera en el Pirineo.
Como mejores medidas para compatibilizar la convivencia del hombre y el oso en las montañas y valles pirenaicos, además de la propuesta de crear “patrullas”, el Grupo de Trabajo ha acordado la adopción de un programa que se asemeja mucho a lo realizado en la cordillera Cantábrica. La idea es facilitar e incrementar la información sobre los osos, sus hábitos y costumbres, por parte de los habitantes de las zonas pirenaicas, así como de las personas que las visitan.
Desde el grupo de trabajo se entiende que “será necesario incrementar la atención a los colectivos que mayor interacción pueden tener con estos animales”, como son los sectores ganadero y cinegético. También se han constatado la conveniencia de incrementar el conocimiento de la dispersión, reproducción y ocupación del territorio por parte de los osos, mediante la aplicación de métodos de seguimiento comúnmente aceptados por la comunidad científica, a la vez que se valora muy positivamente los programas de apoyo a la ganadería y apicultura que se realizan en la actualidad.