El reciente encuentro, en el que participaron representantes del Consejo de los Altos Pirineos y del ayuntamiento de Aragnouet, de la Diputación Provincial de Huesca, de la Comarca de Sobrarbe y del consistorio de Bielsa, se analizó un estudio técnico elaborado por los franceses que concluye, tras llevar a cabo diversos estudios, que, la unión física a través del cable entre la cara norte del túnel y el estación de Piau-Engaly es “técnicamente viable”.
De momento, se barajan dos posibilidades, la unión mediante un teleférico o instalando un telesilla. Ambos tendrían una longitud de unos 2.000 metros y evitarían que los esquiadores españoles que acuden a Piau condujeran por los 10 kilómetros de carretera que existen entre el corredor y el centro invernal. Para ello, los vehículos se estacionarían en un aparcamiento que se habilitaría a la salida del túnel y la estación francesa ampliaría su dominio esquiable en uno 8 kilómetros, ya que desde las inmediaciones del corredor partiría una pista de debutantes.
Todas estas ideas son las que hay que terminar de perfilar y concretar, para poder realizar una valoración económica lo más real posible del coste que tendría el proyecto y, en función del resultado, tomar una decisión sobre el futuro de la conexión.
En principio, tanto las autoridades francesas como las aragonesas ven con buenos ojos la idea, entre otras cuestiones, porque se favorecería el desarrollo del turismo de invierno en la única comarca del Pirineo oscense que carece de una estación de esquí. Aunque el alcalde de Bielsa, Antonio Escalona, ya indicó a este medio que, “ello no significa que renunciemos a El Ruego (proyecto de centro invernal que Bielsa lleva reclamando desde hace décadas)”.