La necrópolis fue realizada en el Centro de Recuperación de la Fuana Silvestre del Gobierno de Aragón, ubicado en el Centro Internacional del Agua y Medio Ambiente (CIMA-La Alfranca). En esta tare intervinieron veterinarios y técnicos de Biodiversidad del departamento de Medio Ambiente, en colaboración con técnicos de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), ya que ambas entidades fueron las impulsoras de su programa de cría.
Según fuentes del Gobierno de Aragón, la noche en que murió el animal había tormenta en el Parque Nacional de Ordesa y monte Perdido, lo que pudo influir en el animal. Según estas mismas fuentes, por el resto de pruebas realizadas, el estado sanitario del animal era bueno, estaba bien nutrido y bien musculado.
En el momento de los hechos, Ventura contaba con poco más de 200 días de vida y, como indicábamos, se convirtió en el primer pollo de Quebrantahuesos liberado con éxito tras someterse a un programa pionero de cría en el propio medio natural. La iniciativa se enmarcaba en el Plan de Recuperación del Quebrantahuesos y supuso toda una esperanza para luchar contra la extinción de esta especie.
Tras permanecer cinco meses en una estructura de aclimatación instalada en el propio parque de Ordesa, fue liberado el pasado 18 de agosto, cuando tenía 174 días de vida. Su muerte se produjo al cabo de poco más de un mes de esa liberación.