El subprefecto de Olorón-St Marie, Jean-Luc Tronco, ha reconocido que el incidente es “grave” y ha dado a conocer el plan de obras previsto para reparar un desprendimiento que dejó sobre la RN-134, que conecta el Somport con Olorón, 300 metros cúbicos de ierra y piedras de magnitud, dejando la carretera totalmente inutilizada y a los vecinos de Urdós, Etsaut y Borce aislados del resto del valle francés. Durante estos días, los vecinos afectados están empleando el trazado del “cafranero” como paso alternativo peatonal para poder acceder al resto del valle francés.
Se da la coincidencia de que el próximo jueves, 10 de enero, se celebra en París la cumbre Hispano-francesa, siendo uno de los temas a tratar, precisamente, las comunicaciones transpirenaicas, principalmente la nueva travesía a bajo cota por el Pirineo. Pero, diversas asociaciones y entidades, como la Coordinadora por la Reapertura de la Línea Olorón-Canfranc (CRELOC) ya han enviado propuestas al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, para que en la cumbre se aborde el futuro de la reapartura de la línea entre Canfranc y Olorón, ya que contribuiría a evitar algunos de los problemas de la RN-134.
Las obras
Según expuso el lunes 7 de enero el subprefecto, tras realizar un reconocimiento de la pared afectada, este jueves se van a realizar varias voladoras de pequeña dimensión y controladas, para intentar asegurar la zona, desprendiendo otros 150 metros cúbicos de roca inestable que se encuentra aún en la pared. La idea es poder habilitar al menos un carril de la RN-134 para el viernes 11, pero es necesario que geólogos y especialistas garanticen que no exiten riesgos de nuevos deprendimientos, por lo que no se garantiza el restablecimiento del tráfico para el fin de semana.
Las voladuras están programadas para este jueves, entre las 10 y las 14 horas, y mientras se realizan se cerrará, por motivos de seguridad, el paso del “Canfranero” que los vecinos están empleando como paso alternativo. La maquinaria para poder realizar esta actuación ya se encuentra en la zona y este martes está previsto dejar la pared lista para las operaciones del jueves.
Situación preocupante
Aunque no hubo que lamentar daños personales debido al desprendimiento, el incidente ha puesto de manifiesto una vez más el preocupante estado de conservación en que se encuentra la RN-134. El año pasado no se registraron episodios similares, pero en febrero de 2005 un socavón obligó a restringir durante casi 4 meses la circulación de los vehículos pesados por este paso y en octubre de ese mismo año un segundo desprendimiento, a 50 metros de la frontera, evidenció la necesidad de actuar sobre la RN-134 de manera urgente.
Fruto de ello fue el anuncio de un plan trienal de obras para reforzar los puntos más inseguros de la carretera francesa. Hasta la fecha se ha actuado en el paso del fuerte del Portalet y en la zona conocida como Pène d’Arent, donde se produjo el socavón en invierno de 2005. Pero entre Cette-Eygun y Urdós se llegaron a detectar hasta 24 puntos negros, 14 de ellos considerados de urgencia y 10, moderados. Aunque la fecha para finalizar el plan es este 2008, muchos de los puntos continuan esperando ese reforzamiento.