Con este convenio se continúa, según recuerda Medio Ambiente, la colaboración iniciada en 2004 y que ha supuesto, tras renovarse los 3 siguientes años, una inversión de 520.385 euros en La Ribagorza para las labores de planificación, gestión y ordenación de los espacios naturales con zonas sensibles en caza y pesca. La firma del acuerdo fue presidida por Roque Vicente, secretario general de Medio Ambiente del GA, que aseguró que “el departamento seguirá apostando por Ribagorza como modelo de gestión del desarrollo sostenible”.
Acciones
En cuanto a caza, el acuerdo establece labores de vigilancia nocturnas y diurnas a través de celadores en el macizo del Turbón. Además, se realizarán censos y seguimientos de especies, entre otras, de sarros y alimoches. Respecto a la pesca, se han establecido caudales ecológicos diurnos en el Ésera y en el Noguera-Ribagorzana, dos de los ríos, junto al Isábena, en los que se realizarán repoblaciones de truchas. También se llevarán a cabo controles de poblaciones por medio de pescas eléctricas, para el seguimiento y control de las especies y se limpiarán de vertidos sólidos las riberas y los cauces de los ríos.
El acuerdo también incluye una serie de actuaciones en las zonas recreativas. En este sentido se contempla la limpieza mensual de los refugios de La Garona, Obarra, Estés, Yali, La Muria y Gullivert, y la adecuación de las sendas, caminos, fuentes y áreas recreativas.
Por su parte, en las inmediaciones del macizo del Turbón y en los términos municipales de Seira, Bisaurri, Castejón de Sos, Laspaules, Bonanza, Montanuy, Campo, Valle de Bardají, Valle de Lierp, Isábena y Forada del Tosca, Torre La Ribera y Veracruíse realizarán labores diarias de vigilancia, control e información sobre las zonas y reglamento de acampadas y de los campos de trabajo, así como sobre los deportes de montaña o aventura, tales como barranquismo, senderismo, rafting, escalada, quads y rallys 4x4.
La protección de recursos forestales se articulará a través de trabajos de prevención de incendios, pero también verificando y controlando los daños causados por el viento y la nieve en las masas forestales. Asimismo se contempla la realización de un aprovechamiento de maderables y leñas.
Otras medidas hacen referencia a aportar ayuda a los agentes de protección de la naturaleza, a controlar las roturaciones del terrenos y las extracciones de árido, a vigilar el abandono de vehículos y a recoger los vertidos sólidos de los montes. Finalmente, se busca implicar a los más jóvenes en la conservación y cuidado de los recursos naturales. De ahí que se fomente también la participación de escolares en jornadas medioambientales.