Además del subprefecto, en el lugar del desprendimiento se concentraron varios alcaldes y vecinos de los tres pueblos que desde el pasado 3 de enero se encuentran aislados del resto de los municipios que componen el Valle del Aspe, Etsaut, Borce y Urdós, para seguir de cerca la actuación y conocer las previsiones de reapertura de la vía.
La voladura se efectuó a las 14:00 horas, con una carga de 60 kilos de dinamita. Sin embargo, la zona y un perímetro de 200 metros se cerraron desde las 8:00 horas, por motivos de seguridad. La medida de cierre afectó también al túnel ferroviario que durante esta semana han utilizado los vecinos y servicios de emergencia para poder comunicar las tres localidades con el resto del valle, ya que el tramo ferroviario se encuentra bajo el desprendimiento. Asimismo, hubo que cortar el suministro eléctrico, ya que la línea de alta tensión del valle se encuentra muy próxima al terreno desprendido y habría podido verse afectada por la explosión.
Operación y calendario
El director de Pyréenés Minage, François Platre, empresa encargada de la voladura, explicó la operación: “El objetivo era derribar las 400 toneladas de piedra inestable que aún había en la ladera que se desprendió, en su parte central, para evitar nuevos sucesos, y aunque en un principio pensamos que íbamos a tener que hacer dos voladuras, con una hemos logrado quitar esa placa”. Según Platre la operación requirió una carga de 60 kilogramos de dinamita, repartida por un total de 40 agujeros divididos en dos secciones, una vertical y otra horizontal.
El subprefecto explicó que el objetivo es “trabajar lo más rápidamente posible”. De ahí que los operarios de Pyrénées Minage, según indicó el director, estuvieran trabajando en la zona desde el pasado sábado. Jean-Luc Tronco explicó que tras la explosión, “hay que limpiar toda la pared del material inestable que pueda quedar”. Operación que estaba programada para la tarde del jueves y que ha de efectuarse de manera manual, “con unas varas y asegurándonos de que no existe nuevo riesgo de caída de material”, señaló Tronco.
Así, el calendario que baraja el subprefecto para reabrir la RN-134 es el siguiente: “Esta tarde, tras la limpieza manual, los geólogos y técnicos examinarán las pared y, si todo está en orden, procederemos a limpiar la carretera, aunque me temo que hasta el viernes por la tarde-noche no vamos a poder tocar la carretera, ya que la seguridad de los trabajadores es lo primero”. Según el subprefecto, la carretera se podrá reabrir, como pronto, “el sábado por la tarde-noche, creando un paso alternativo con un carril”.
Reforzamiento
Jean Luc Tronco explicó que para este año está previsto llevar a cabo varias actuaciones para mejorar y reforzar la RN-134, una carretera “compleja”, reconoció el subprefecto, debido a que, “está entre las montañas”. La principal actuación se va a centrar en el paso del Fuerte del Portalet. Tronco señaló que tanto los estudios como el presupuesto están aprobados. La obra incluirá reducir la pendiente y las curvas y ampliar la calzada, empleando una plataforma. Además, Jean-Luc Tronco indicó que la variante de Bedous se finalizará este año y que los procedimientos administrativos de las variantes de Olorón y Gurmençón están muy avanzados.
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