Última actualización 18 Marzo, 2008 10:57 h.

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El Alto Gállego publica la segunda entrega de “Buceando en los ibones”

La Comarca del Alto Gállego acaba de publicar la segunda entrega de “Buceando en los ibones”, un trabajo que da a conocer la campaña de estudio y limpieza realizada en los ibones de Anayet, Catieras y Piedrafita que ha llevado a cabo el Club de Inmersión y Montaña (CIM) de Jaca, con el objetivo de catalogar y preservar estos lagos de alta montaña. La guía, que tiene una función básicamente informativa y educativa, recoge con toda minuciosidad las características de cada ibón y su estado de salud.

Buceando en los ibones
Foto:Interior de la guía "Buceando en los ibones".

 

La primera campaña de limpieza de ibones en el Alto Gállego se realizó en el año 2004, en los ibones de Asnos y Sabacos, pero ya entonces la idea era elaborar un catálogo de los ibones de esta comarca pirenaica, ya que como señala el consejero comarcal de Medio Ambiente, Javier Miranda, en la presentación de la guía, “estamos convencidos de que el conocer y saber sobre ellos podrá contribuir a su conservación, pues su somos conscientes de sus valores y fortalezas, y de sus debilidades, serán más las herramientas con las que contaremos para su protección y disfrute”.

Con este objetivo, el CIM Jaca, siguiendo la misma metodología que en la primera ocasión, ha elaborado una ficha técnica de cada ibón. En éstas se describe la ubicación del ibón, el modo de acceso y la actuación concreta de limpieza, cartografía y estudio de la fauna y flora realizada en cada uno. Todo ello está acompañado de fotografías que ilustran la actuación y sus resultados y gráficos cartográficos de los perfiles de los ibones, que describen las características de cada lago en función de su profundidad.

Aunque cada actuación de limpieza y catalogación tiene sus propias conclusiones, la guía se cierra con un análisis químico general del agua de los ibones de Anayet, Catieras y Piedrafita: “Son lagos oligotróficos, es decir, en general tienen pocos nutrientes y pocas sales, lo que se refleja en una conductividad baja, un pH entre ligeramente ácido a neutro (o moderadamente básico); la concentración de oxígeno es alta y valores bajos de fósforo total, lo que limita la producción de estos ecosistemas”.