Última actualización 24 Abril, 2008 16:35 h.

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"Guinea en patués", la aventura africana de los benasqueses

En el valle de Benasque, a lo largo del siglo XX, hubo una emigración que, actualmente, pocas personas conocen, y eso que tiene un carácter de “aventura” y “exotismo”, como pocos movimientos migratorios han tenido. ¿Se imaginan ustedes a los rudos hombres de de los valles benasqueses abandonando sus montañas para adentrarse en un mundo que no conoce la nieve? Pues esa es precisamente la aventura que José María Mur, José Manuel Brunet y José Luis Cosculluela han querido rescatar y narrar en el libro y la película, “Guinea en Patués”.

Guinea en Patués
FOTO: Imagen tomada en Guinea que ilustra la película.

Durante estos últimos días de abril, el trabajo se ha podido ver en el marco de Espiello, la Muestra de Documental Etnográfico de Sobrarbe, y el próximo 1 de mayo, con la colaboración del ayuntamiento de Benasque, se va a presentar en el pabellón polideportivo de la localidad. La cita es a las 19:00 horas y está previsto que participen los tres autores, pudiendo ver la película, al final de presentación.

Como indicábamos, el libro y la película, que están realizados en patués, narran la emigración que los habitantes del valle de Benasque protagonizaron en el siglo XX, cuando abandonaron el valle pirenaico y se fueron a trabajar a la isla Fernando Póo (el actual Malabo), en la Guinea Ecuatorial, en las plantaciones de caco y café.

La aventura, tal y como se recoge en la película, que se ha rodado en Benasque y en África, comenzó antes de 1900 con la marcha de un habitante de Chía, Mariano, a la isla guineana. Sin embargo, las migraciones a Guinea se extendieron y generalizaron durante todo el siglo XX y así, cientos de benasqueses abandonaron las nieves pirenaicas y partieron hacia las húmedas y calurosas plantaciones de cacao y café guineanas.

Pero en esta aventura también participaron habitantes de otras localidades de La Ribagorza, Sobrarbe, Somontano, Huesca y Zaragoza. Toda una odisea la de estos intrépidos hombres que ahora, gracias al trabajo de Mur, Brunet y Cosculluela, muchos van a conocer y a sorprenderse con ella.